Volvemos a una institución medieval

El bloque del GEN-FAP, votó en contra del proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura, porque el oficialismo no respetó los cambios que se habían introducido en el debate en comisiones. “El proyecto del oficialismo modifica el rol de Consejo de la Magistratura y subordina al poder político el funcionamiento de esta institución”, explicó Vázquez.

El bloque del GEN-FAP, votó en contra del proyecto para reformar el Consejo de la Magistratura, porque el oficialismo no respetó los cambios que se habían introducido en el debate en comisiones. “El proyecto del oficialismo modifica el rol de Consejo de la Magistratura y subordina al poder político el funcionamiento de esta institución”, explicó Vázquez.

Vázquez lamentó que no se conserven los equilibrios del Consejo de la Magistratura, porque “no se garantiza la independencia necesaria para que cumplimente la designación de magistrados del Poder Judicial”.

Es que el Consejo tenía una integración de 4 representantes de funcionarios –jueces, integrantes de la Corte, camaristas y funcionarios del Ministerio Público-, 4 representantes del Poder Ejecutivo, 4 abogados electos por los Colegios y 6 representantes del Poder Legislativo.

Esta conformación establecía un equilibrio entre los tres poderes del Estado. “habíamos propuesto que la elección de los abogados fuera de forma directa: dos del interior y dos de Buenos Aires”. El senador explicó que con “La eliminación de dos miembros de los abogados, creemos que se altera la proporción y subordina al poder político el funcionamiento del Consejo de la Magistratura”.

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