La relación de las provincias con la nación y la importancia de recuperar el federalismo

Por Omar A. Duclós – Diputado Nacional GEN-FAP


Observamos con frecuencia cierta indiferencia social en relación a deformaciones o irregularidades en el cumplimiento del deber público. Parecería que la transparencia en la administración de los fondos públicos y la distribución equitativa de los recursos federales, constituyen cuestiones abstractas que sólo importan en la ponderación ciudadana cuando el bolsillo se achica. No se advierte que los dineros del Estado que se pierden en los laberintos de la corrupción, además del reproche moral y penal que les cabe a sus protagonistas, se privan a la inversión en salud, educación, viviendas, infraestructura etc.; así como cuando se le retacean fondos a las provincias y los municipios, se impide que todas las jurisdicciones (sus gobiernos locales y comunidades) tengan garantizado la igualdad de oportunidades para acceder a servicios públicos de calidad, obras y posibilidades de desarrollo económico y social.

El kirchnerismo desde el Gobierno Nacional ha desarrollado un modelo de acumulación política basado en el manejo concentrado de los recursos que administra con discreción y altísimos niveles de corrupción. De ese modo se ha buscado disciplinar a Gobernadores e Intendentes en torno al proyecto político oficialista, representando ello un serio condicionamiento para la democracia, pues en definitiva es a la ciudadanía a la que se le practica el chantaje de indicarle que los recursos que cada comunidad merece por derecho propio, por formar parte del territorio nacional, llegarán con la fluidez suficiente si eligen a determinado candidato.

El caso más actual y escandaloso se verifica con la Provincia de Buenos Aires gobernada por el oficialismo, pero con un gobernador que aspira a suceder a la Presidenta de la República y como ello no está en los planes del Poder Central, se le restringe a él y a todos los bonaerenses los recursos necesarios para el funcionamiento del Estado Provincial, pagar salarios y proveedores fundamentalmente! Se imaginan si actúan de esta manera con alguien “del palo”, como lo hacen con quienes tienen otra pertenencia político partidaria.

Más allá de la mala gestión que lleva adelante el Gobernador Scioli, con déficit de servicios y de inversión en cualquier área del Estado que se analice, con excepción del formidable aparato publicitario, que resulta obsceno en relación a las necesidades básicas insatisfechas, la Provincia merece los recursos que le corresponde. El Gobernador ha sido partícipe necesario del modelo que ahora lo asfixia: fue Vicepresidente de Néstor Kirchner en 2003, Gobernador delegado del Poder central en 2007, recordemos que como dirigente justicialista de la Capital federal se preparaba para ser candidato a Jefe de Gobierno, cuando el kirchnerismo lo elige para asumir la provincia y él acepta, como aceptó ser candidato a diputado testimonial en 2009, y es reelecto Gobernador en la misma lista que la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner hace apenas 9 meses. Aceptó siempre la discrecionalidad del Gobierno Nacional y nunca se atrevió a reclamar lo que la provincia necesita para recuperar sustentabilidad y ante la situación de emergencia que se generó últimamente con el retaceo de fondos para pagar el aguinaldo a los trabajadores y proveedores, recurre a la vía más fácil e injusta, desdobla el pago de los haberes, como antes aumentó los impuestos a distintos sectores productivos. A su vez en lo que constituye un despropósito administrativo y un mensaje cargado de disvalor, busca financiarse prorrogando concesiones para la explotación de salas de juego.

Desde el Frente Amplio Progresista creemos que el camino es recuperar el federalismo devolviéndole a las provincias y municipios el contenido fiscal necesario. Para ello sólo se requiere la decisión política de cumplir la actual ley de Coparticipación Federal, que establece un piso del 34% sobre los tributos que recauda la Nación, para distribuir en el conjunto de las provincias, mientras que para el presente año se prevé transferir sólo el 24,7 %. Ello significaría, sin necesidad de modificar el índice de distribución que requiere de una Ley acuerdo con la adhesión de todas las provincias, para la de Buenos Aires el aporte de 12.031 millones de pesos adicionales estimativamente, y si a ello le sumamos la actualización del Fondo del Conurbano, de acuerdo a la evolución inflacionaria, se obtendrían 2700 millones más. Estos recursos adicionales estimados en $ 14.731 millones permitirían superar las necesidades básicas de financiamiento de $ 14.581 millones, sumando el déficit financiero y las obligaciones de amortización de deuda registradas durante el año pasado.

En definitiva no sólo es necesario que la Presidenta de la Nación y el Gobernador cesen en la disputa interna de poder, necesitamos normalizar el sistema que consagra nuestra Constitución Nacional y las leyes concordantes, para recuperar el federalismo y darle plenitud a la democracia que cumplirá 30 años de vigencia ininterrumpida el año próximo.

Share Button

Artículos relacionados

Publicado en Novedades