Entrevista con el legislador del frente amplio progresista

“No estoy atornillado a este sillón ni a ningún otro y eso me permite decir y hacer lo que pienso, no tengo condicionamientos”, aseguró el diputado Juan Carlos Juárez.
Se define como un apasionado de la política y un gran luchador. Además, se propone bajar a 20 años la edad para que un ciudadano pueda ser candidato a cargos electivos.

Juan Carlos Juárez es oriundo de Luján. Diputado provincial desde 2007, fue concejal, can­didato a intendente en su ciudad y ocu­pó distintos cargos en la conducción partidaria del radicalismo. Es también uno de los fundadores del GEN (Ge­neración Para un Encuentro Nacional), junto a Margarita Stolbizer, y contri­buyó a la creación del Frente Amplio Progresista en la provincia de Buenos Aires, fuerza a la que hoy pertenece. En una entrevista a fondo que mantuvo con Diputados Informa para conocer as­pectos centrales de su pensamiento po­lítico y detalles de su vida, validó a los amigos y a la familia como los ejes de su vida y al golf como su cable a tierra, deporte en el que se inició como caddie para dar una mano en una familia bien numerosa. Ocurre que es el mayor de 10 hermanos, y se crió en una casa con un padre que trabajó como portero du­rante 48 años y con el que comparte la misma fecha de cumpleaños: el 31 de diciembre. Pormenores de uno de los promotores de la Ley de Fertilización Asistida gratuita, una de las normas que mayor impacto social tuvo en los últi­mos años.

-¿Cómo llegó a ser diputado?

-Es el resultado de una vida política que inicié desde muy joven, desde que me lo permitió la dictadura. Me inicié en la militancia en octubre de 1982, cuando comenzaba la primavera polí­tica con Alfonsín. De ese período me atrapó la amplia convocatoria a todos los argentinos y el hecho de trabajar por el bien común, que fue lo que me incli­nó a dedicarme a la política.

-¿Cómo ve a la Cámara de Dipu­tados con la llegada de legisladores jóvenes?

-La veo con optimismo y alegría. Nos ayuda a todos. Me considero un militante político que obra sobre la base de las ideas. No soy anti nada, salvo anti dictadura. Esta Legislatura tiene la ca­racterística de que es abierta a la partici­pación, al diálogo y a la política.

-¿Qué rescata de su labor legis­lativa?

-Soy autor de la Ley de Fertilidad Asistida. Cuando la aprobamos nos convertimos en el primer Estado de Latinoamérica en tener una ley de es­tas características. Por eso empujamos al gobierno nacional a la discusión de la ley de fertilidad asistida para todo el país. La legislación muchas veces apa­rece cuando la sociedad demanda algo, porque sino es la justicia la que tiene que poner cosas en valor que todavía las leyes no llegaron a hacer.

-En relación a la labor legislativa, ¿en qué proyectos está trabajando?

-Uno de los temas que me ocupa es el medio ambiente. Estoy trabajando en lograr un Código Ambiental para la provincia de Buenos Aires para que podamos compendiar todas las leyes en un solo lugar y donde podamos esta­blecer muchos derechos que están en la constitución provincial y nacional pero que todavía no han alcanzado la nor­mativa que los reglamente. Y también estoy trabajando en una normativa que tiene que ver con una reforma integral del juego en la provincia de Buenos Ai­res. Trabajo en el tema del juego como una cuestión social porque el Estado tiene una posición dominante en ese sentido y tiene que aplicar la ley, porque la ludopatía está causando estragos. Es un tema serio y del que se habla poco, y que está emparentado con los sistemas de publicidad que inducen a jugar. Ahí hay que poner algún límite y hoy no hay controles suficientes. Otro de los pro­yectos en los que trabajo es el de bajar la edad para ser legislador provincial o concejal. Yo creo que a los 20 o 21 años sería una buena edad. Me parece que es una forma interesante de acer­car a los jóvenes a la política. Por eso también estoy a favor del voto a los 16 años, pero debería ser obligatorio y no optativo.

-En su vida personal, ¿qué otros intereses tiene?

-El golf es una gran pasión para mí. Lo practico desde chico. Era caddie y cualquier caddie que se precie de tal nunca deja de jugar. No tenía palos y siempre algún socio generoso te pres­taba su bolsa de palos para que pudié­ramos jugar los días que estaban desti­nados a nosotros. Fue una etapa muy linda que empezó a los 12 años y que continúa hoy, y en la que tengo muchos amigos. También tuve la oportunidad de conocer a muchos jugadores pro­fesionales, como Florentino Molina, al “Gato” Romero, al “Chino” Fernán­dez, y llevarle los palos una vez a Ro­berto De Vicenzo cuando fue a jugar a Luján, al club Las Praderas. Tenían que designarle un caddie y en el club consi­deraron que debía ser yo. Es un recuer­do imborrable.

-¿Qué características del golf in­corpora a su vida?

-La serenidad, el no apurarte. El golf tiene un lema: caminar rápido y jugar despacio y en ese jugar despacio uno se serena. Otra cosa que caracte­riza al golf son sus reglas de ética. El golf tiene una curiosidad: los golpes te los contás vos solo y se los das al con­trario, que anota lo que vos le decís y lleva la cuenta de lo que hacés. Respetar eso te define como golfista o no gol­fista. También hay que cuidarse de no hacer ruido y eso te inspira en el pensa­miento para desarrollar ideas en el tra­bajo y eso tiene que ver con parte de mi formación.

-¿Cómo se definiría?

-Me considero un gran luchador. He luchado toda mi vida y con conviccio­nes muy firmes. Nunca tuve -ni en polí­tica ni en la vida- el objetivo de llegar a un cargo. Nunca pensé en llegar acá ni en que iba a hacer esto.

-¿A futuro se ve en algún cargo distinto al actual?

-No, yo trabajo, hago y propongo. Si me tocó llegar solamente hasta acá voy a estar siempre agradecido y reconocido. Si me toca llegar más adelante trataré de responder con lo mejor de mi parte para honrar esa responsabilidad que me dieron. Yo lo único que sé es que el 10 de diciembre de 2015 termino mi man­dato acá, eso es lo único que tengo cla­ro. No estoy atornillado a este sillón ni a ningún otro y eso me permite decir y hacer lo que pienso, no tengo condicio­namientos. Eso es lo más preciado. Por eso defiendo mucho a la educación no sólo porque se aprende sino porque es lo que libera a la gente, es el instrumen­to formidable que inventó alguien en algún momento que hace que la gente sea libre, porque el que puede interpre­tar, el que puede discernir, el que puede estudiar y tener espíritu crítico es libre y el que es libre puede elegir. Eso no te lo saca nadie. No hay fortuna que pueda comprar la libertad de una persona, so­bre todo la libertad intelectual, mental, que va acompañada de la libertad física. Esto para mi no tiene precio. Por eso yo defiendo tanto a la educación y me preocupa que en la actualidad haya tan­tos jóvenes adolescentes y niños que no estén en la escuela en este momento de sus vidas.

En primera persona

Fecha de nacimiento: 31 de di­ciembre de 1961
Fútbol: Hincha de Boca y de Flandria.
Película: La historia oficial.
Hobbie: el golf.
Un libro: El caballero de la armadu­ra oxidada. Lo leí en una noche en un momento muy particular de mi vida. También El Guerrero de la luz, de Paulo Coelho. Y el Facundo, porque siempre está vigente.
Comida favorita: el asado.
Música: rock, folklore y tango. Le gustan León Gieco y Víctor Heredia.
Un lugar en el mundo: Villa La Angostura y toda la Patagonia.

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