SEMBLANZA DE UN MILITANTE

30 años de Democracia. Por Marcelo Díaz, Pte. del bloque de diputados del FAP.

SEMBLANZA DE UN MILITANTE
Marcelo Díaz

Deseo como militante político y legislador evocar una fecha, y transmitir mi emoción en haber sido protagonista de un acontecimiento histórico que tuvo como actor central al hombre que supo sintetizar los anhelos de su pueblo. Un día que debemos considerar la fecha patria más trascendental del último tramo del siglo pasado. Me refiero al retorno de la Democracia y a Raúl Alfonsín.

Aquel 30 de octubre, un hombre con dotes de liderazgo democrático y ejemplar estadista, había sido capaz de trasmitir su capacidad de pensar, sentir y soñar sin odios ni rencores, con el debido coraje, sin crispaciones, y plena convicción de justicia un país para todos.

El país fue una fiesta, y que está pronto a conmemorar sus 30 años de vigencia. La fiesta más larga y más sólida desde la existencia de la Patria misma; porque no se trató de “una primavera radical”, y mucho menos de una “democracia formal”, como algunos pretenden ningunear el esfuerzo y la solidez con que fue cimentada la Democracia.

Una Democracia que el pueblo argentino en su conjunto anhelaba, y por la que varias generaciones entregaron lo mejor de sí, y hasta sus propias vidas por recuperarla.

Pero una Democracia que tuvo continuidad gracias a la construcción de consensos articulados sin personalismos individualistas, ni especulaciones ni egoísmos, sino fundada en profundos valores éticos y republicanos.

Aquel 30 de octubre se trata de un suceso histórico irrepetible; un hecho tan singular como plural; y no se trata de un antojo o valorización extremadamente sentimental, sino de una convicción política: La Democracia llegada de la mano del Presidente Raúl Ricardo Alfonsín, y asumida ya como el cambio cultural más importante de nuestro pueblo, desde entonces ha llegado para quedarse.

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Publicado en: Gerardo Milman, Lomas de Zamora, Marcelo Díaz, xNovedades