Degradación política de tono cristinista

02/11/12 – Por Margarita Stolbizer para Clarín.


La llegada de La Cámpora al Congreso puede preanunciar el inicio del fin del cristinismo duro y del relato único. Pero mientras tanto degradan la institucionalidad democrática, la representación plural y el respeto de las ideas diversas. Han bastardeado el debate en este lugar al que la Historia exhibe por la calidad de sus discursos y la importancia de muchas de sus leyes.

El saldo anual muestra falta de sesiones ordinarias, trámites exprés, bajo presión, de puro prepo, obstruyendo pedidos de informe o presencia de funcionarios. La Constitución impone al jefe de Gabinete un informe mensual y sólo vino una vez en dos años. Jamás una interpelación por necesaria que fuera. Dictámenes firmados en minutos. Sanción de leyes a sabiendas de su inconstitucionalidad.

Lo más grave: la aprobación de una expropiación disparatada con la única intención de encubrir delitos y negocios por los que se investiga al vicepresidente. El punto máximo de la degradación política. El miércoles de nuevo en un recinto colmado de jóvenes con banderas, fue otro paso atrás. La sesión podría haber sido excelente oportunidad para el buen debate sobre el derecho a votar. Pero sólo estaban para descalificar no al que se opone, sino al que no se somete. Lo hicieron con oradores que fundaban su voto afirmativo, buscando silenciar las voces contrarias al relato único.

¡Cómo los jóvenes militantes secundarios de La Cámpora no iban a escupir desde los palcos si su jefe se ocupaba de vomitar agravios que quedarán en los diarios de sesiones!

Larroque exacerbó la violencia verbal y agravió a propios y extraños en un hecho grave y sin precedentes: acusar a sus colegas de “narco socialistas”. Molestar la presencia de un liderazgo que grita y tiene buenos modales; titular de un gobierno sin causas de corrupción con políticas distributivas e igualitarias. Ellos, que se creen los dueños de la palabra y el relato, que manejan la botonera del estado, la nación, nuestras vidas y libertades, pero no pueden resolver la inflación, ni la inseguridad ni el transporte, ni explicar la fortuna mal habida los funcionarios. Como no explicaron los aportes electorales de los empresarios de la efedrina, ni las narco valijas, de la empresa que llevo la candidatura de Néstor por el país y que después recibió transferencias millonarias.

Nada dijeron de la droga en la camioneta del Ministerio de Desarrollo Social. O en la de la Sedronar. O el vuelo con 1000kg detenido en Barcelona que paso por tres aeropuertos en Argentina.

Volverán a gritarnos el fracaso de la Alianza ocultando que tienen muchos más funcionarios de esa gestión, que los que pueda tener toda la oposición. Reniegan del menemismo sentados junto a furibundos referentes de esa década travestidos a la sombra de los nuevos repartidores. Quieren apoderarse de banderas que no les pertenecen, porque los derechos humanos no sucumben en el altar de los corruptos. Se les cae la careta de la doble moral a los dueños del relato que relamen su avaricia sentados entre la montaña de monedas y la máquina de hacer billetes.

Pudo ser un debate sobre innovación institucional y más derechos. Pero la debilidad de ese relato los terminó de manera inexorable en el escándalo. Pero todo es aprendizaje.

Que lo grosero y autoritario nos haga perder miedos es una buena señal para el futuro. Argentina necesita de nuevos liderazgos, que cambien el poder disciplinador de los repartos, por la autoridad moral de los ejemplos. Y que cada ciudadano/a vuelva a darle sentido a la democracia por más participación, solidaridad y transparencia.

Share Button

Artículos relacionados

Publicado en Diputados Nacionales, Legisladores, Margarita Stolbizer, Novedades